jueves, 20 de diciembre de 2012

Al volver.

Son las seis de la mañana, de un día cualquiera.
Vuelvo a casa tras una larga peregrinación por los bares circundantes. Alcohol, risas, humo, horas y horas, más alcohol. El cansancio se apodera de mí, y los pies me llevan a la cama. Pero antes me detengo un segundo en el balcón para ver las luces del amanecer.

4 comentarios:

  1. Justo así veía yo Murcia día sí y día no. Que bonicos los tiempos de antes, ahora con mi vida de labriego solo veo olivos borrosos.

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  2. lo importante es verlo borroso. lo que sea. hasta que no veas na.

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  3. Con una mecedora en el porche, un pijama de mangas y patas largas que se abra por el culo, una garrafa con tres x (treh equih)y una escopeta.

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  4. Y el sombrero... Debajo del porche y en esa actitud vigilante siempre hace falta un sombrero.

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