jueves, 13 de diciembre de 2012

GUÍA CULTURAL DE FOTOGRAFÍA (I).


ANSEL ADAMS Y EL HDR.

¿Qué es el HDR?
HDR viene de las siglas en inglés de High Dinamic Range, amplio rango dinámico. El rango dinámico de una fotografía es la cantidad de información que posee, desde las zonas más iluminadas hasta las más oscuras. Si miramos una fotografía cualquiera, hecha al azar, observamos que para que se vean con nitidez los detalles de las zonas claras, perdemos la capacidad de ver detalles en las zonas oscuras, y viceversa.


De una misma escena podemos hacer varias fotografías, jugando con la apertura focal y el tiempo de exposición, de forma que nos quede una serie en la que tengamos todos los detalles cubiertos, los de las zonas claras y los de las zonas oscuras.



El ser humano tiene un rango dinámico impresionante, es decir, que somos capaces de distinguir detalles en las sombras aunque la escena que estemos mirando sea de una gran luminosidad. Esto no es únicamente una capacidad ocular, sino que tenemos esa máquina de precisión llamada cerebro, causante de la interpretación última de lo que estamos viendo. Efectivamente, el conjunto visión-cerebro actúa como una máquina perfecta de HDR en el sentido de que es capaz de hacer muchas tomas fotográficas de una escena, a distintas aperturas para luego superponerlas y plasmar en nuestra mente una imagen con un rango dinámico extremo. Y para colmo, no se nota. No nos parece que estemos viendo un dibujo hecho a mano, como ocurre al hacer fotografías.

Sin embargo, en fotografía no sucede lo mismo. Teníamos la serie fotográfica que cubría todos los detalles (en luces y sombras). A continuación, si queremos plasmarlos todos en una sola imagen imprimible, o plasmable en un monitor, necesitamos un software que interprete esas tomas, y vaya sacando de ellas toda la información en un único archivo. Hay un montón de programas. Yo utilizo el Photomatrix Pro.
Este software nos dará un montón de posibilidades para hacer “la mezcla”, pero en el fondo hay muy pocas cosas que elegir. Cuanto más queramos sacar luz de zonas oscuras o poner detalles en zonas claras, más artificial se verá el efecto. No hay nada que hacer al respecto. Porque no es una imagen “natural”, es un artificio.
Esto no quiere decir que la imagen resultante no pueda ser bonita, o llamativa, o incluso de utilidad. En general es una técnica bastante espectacular. Sobre todo, es capaz de dar muchísimo dramatismo a los cielos, que precisamente son las zonas que estamos acostumbrados a ver sin detalle alguno. También es muy interesante su uso en interiores, como en el ejemplo.


Hace ya algunos meses, mantuve un debate sobre fotografía que, por lo que leo por ahí, es la eterna cuestión desde que el mundo digital ha llegado a este campo. Se trata de definir lo que es y lo que no es arte. No voy a llegar a ninguna conclusión por aquí, claro está, pero saco esto a colación, porque tiene mucho que ver con el procesado de una imagen. Es decir, todo el trayecto que va desde que has presionado el obturador hasta que le das al botón de imprimir.
Para muchos que se consideran “puristas”, la habilidad está en que cuando has hecho la foto, no tengas que hacer nada más a posteriori. Si las cámaras actuales fueran todas como las Polaroid estarían encantados. Pero esto es un grave error, según mi humilde punto de vista.
Partamos de una creencia errónea, a ver si le damos algo de luz al tema. Pensamos que hay dos maneras de hacer una foto digital, tirándola en RAW o en JPG. Normalmente se hacen todas en JPG, porque el RAW es un engorro: ocupa muchísimo espacio, y luego no se ven directamente en el ordenador, sino que hay que pasarle un programa que las interprete. Efectivamente, eso se debe a que el RAW no es una imagen, sino un archivo con todos los datos que ha captado el sensor de la cámara. Cuando hacemos una foto en JPG, le estamos diciendo a la cámara que coja todos esos datos y cree una imagen “a su manera” con ellos. La cámara decidirá como interpreta toda la información, para crear una imagen ordinaria. Normalmente buscará un equilibrio en cuanto a luminosidad en la imagen final, y pasará un par de filtros como los de photoshop para recalcar el enfoque, y deshechará los datos que considere que no se adaptan a una imagen estándar.

Así pues, con la fotografía digital, y disparando en RAW lo que obtenemos no es una fotografía, sino una matriz de datos, capaz de dar lugar a una “metafotografía”. Cuando pasamos esos datos a un ordenador, podemos elegir por nuestra cuenta si nos quedamos con unos bits o con otros, para que la imagen final sea más o menos oscura, más o menos saturada, enfocada, etc. A mi parecer esto es tan importante (ni más ni menos) como el proceso anterior de hacer clic en el obturador. Al fin y al cabo, se trata de exponer a los demás una interpretación que haces de la realidad, y para hacerlo utilizas las herramientas de que dispones.
Es como pensar que una pintura actual deja de ser artística si el pintor ha usado materiales que El Greco desconocía.

Y esto me lleva a hablaros de Ansel Adams.
En el mundo de la fotografía analógica, cuando se apretaba el obturador tampoco se obtenía un resultado final. El proceso de revelado era tan importante como hoy. Un negativo sin revelar no es algo que se pueda ir enseñando por ahí. Hay que cogerlo y procesarlo. Hay que ampliarlo ¿cuánto?, pues según lo grande que la quieras y lo que te permita el grano del negativo. Hay que sacar la imagen ¿cuánto tiempo la dejamos sumergida en los líquidos?, pues según lo que quieras obtener, si estás interesado en una imagen más contrastada, o en una imagen más clara u oscura, etc.
¿Y si lo que quieres es una imagen que tenga el máximo rango tonal? ¿Y si quieres hacer un HDR?.

Entre 1939 y 1940, Ansel Adams y Fred Archer, idearon el Sistema de Zonas. Su intención era proveer a los fotógrafos de un método sistemático que permitiera correlacionar el mundo real con su copia fotográfica final.
No voy a explicarlo aquí, pero en resumen, se trata de una metodología de trabajo que consiste en estudiar previamente lo que queremos obtener, y asignar un valor del 1 al 7, que va desde el negro más oscuro y sin detalles al blanco más limpio y sin detalles también, pasando por 5 zonas de grises con detalles en el medio. Digo, asignar un valor numérico a cada parte de la fotografía, y hacer una exposición para cada una de las tomas. Luego, en el laboratorio, Adams juntaba los negativos, y obtenía imágenes como estas. Y lo hacía en los años cuarenta.





Si todos esos puristas de los que hablaba antes consideran que Adams no es uno de los fotógrafos más importantes de todos los tiempos, únicamente tienen que coger cualquier libro de fotografía. Posiblemente sea, junto con Cartier-Bresson, el fotógrafo más grande que ha habido.

...Pero eso es una opinión personal, desde luego.

7 comentarios:

  1. Las imágenes de los paisajes me parecen una pasada, sobre todo la del agua.
    Desde mi punto de vista de neófito me parece todo super complicado de hacer, aunque tu explicación de RAW/JPG me ha despertado el gusanillo. Si este gusanillo aguanta un poco empezaré a experimentar con lo del RAW. Eso lo llevan todas las máquinas o solo las de gama alta?

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  2. Todas las de gama media/alta lo llevan. Normalmente está en los ajustes, en calidad de la imagen.
    Si la tuya lo lleva, tendrás que buscar un programa que interprete los archivos. Normalmente viene con el cd de la cámara, pero si no lo tienes en internet hay a puñaos.

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  3. Yo pensaba que los RAW si podían ser abiertos con cualquier programa de edición o visualización, no se, no recuerdo haber instalado ningún programa. Impresionante la foto de las nubes. Las ultimas cámaras compactas que he trasteado tenían la opción RAW/JPG, y no eran gran cosa, supongo que ya casi todas lo llevan.

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  4. Si tienes una cámara de una marca popular, y de un modelo más o menos genérico, muchos editores de imágenes incluyen los datos para abrir sus .raw. Pero el que puedas visualizarlos no significa que puedas tratarlos. La mayoría (como Picasa, por ejemplo) hacen lo mismo que haría tu cámara para convertirlos a .jpg, es decir que no aprovechan las características del .raw.
    Para editar fotos en .raw y poder modificar realmente el histograma, hay que usar lo que se llaman programas de revelado. El más popular (con permiso de photoshop, of course) es el Lightroom, también de Adobe, que es como si a photoshop le quitas todo lo que no vale para revelar y le haces un lavadito de cara, con una interfaz más moderna. Es un programa muy chulo, que recomiendo, incluso para usar con .jpg. En lugar de dar brillo o acentuar sombras, tienes una serie de menús y barritas de desplazamiento mucho más sutiles y "técnicas".

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  5. Por cierto. ¿Cómo os bajáis los programas?.
    Yo antes me lo bajaba casi todo de Taringa.net, pero de un tiempo a esta parte, parece que Argentina tiene su ley Sinde particular, y ya no te puedes bajar nada. Así que he vuelto a la prehistoria del emule, que por cierto, va bastante bien, aunque hay que olvidarse de la inmediatez de las descargas.
    Primero me dieron por el culo con Megaupload, luego con Taringa... vamos patrás, como los cangrejos. Pero vamos. Joder que si vamos. No pago por software para el ordenador porque no me da la real gana, y menos al precio que piden, los bastardos. Bastante tengo ya con haber comprado tres o cuatro aplicaciones para el móvil, a dos o tres euros la unidad.

    MALDITO SEAS, GOOGLE INC.! OH, ANTONIMIA DE LIBERTAD!

    (que pedante me deja ser este blog, que alegría).

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