martes, 30 de abril de 2013

Mejora el mundo: con tu invento o sin ti

    La ciencia es peligrosa, te arriesgas no sólo a una vida de onanismo forzoso y exclusión social (añoro aquellos tiempos de los científicos aventureros y mujeriegos que conducían descapotables), si no también a un salario precario y a una formación dura y sin fin (lo de tener que irte a otros paises ya se daba, aunque eran más pintorescos que la Alemania de Merkel).
    Pero hubo un tiempo en que no era así, un tiempo en el que tenías que ser imbécil y descerebrado a la vez que un genio para mejorar el mundo. Un tiempo en el que los inventores eran gente dura y valiente que gozaba de guapas mujeres y un alto tren de vida. Para ellos va este recopilación de ¨muertos de la ciencia¨. Quedan fuera algunos demasiado conocidos como Marie Curie o Faraday (que no murió), pero bueno, es lo que tienen los top10, que sólo caben 10.

10.- Otto Lilienthal: Avezado aviador alemán que llegó a diseñar hasta 18 aeronaves distintas, su especialidad eran los planeadores, murió mientras probaba su invento al romperse este por una ráfaga fuerte de viento y caer desde unos 15 metros de altura.


9.- Alexander Bogdanov: Pionero de las transfusiones en Rusia, se encontraba investigando terapias de rejuvenecimiento cuando decidió ensayar consigo mismo una de ellas; se realizó una transfusión de sangre de un paciente infectado con malaria y tuberculosis. No consiguió rejuvenecer, pero si detener su envejecimiento.

8.- Charles Justice: Poetic creo que era su segundo apellido (Fun & English Festival) murió en la silla eléctrica que ayudó a diseñar.


7.- Tomas Midgley: este ingeniero mecánico contrajo la polio a la edad de 51 años, enfermedad que lo dejó postrado en la cama, hecho que lo llevó a diseñar un complejo sistema de cuerdas y poleas que como era de esperar acabó por causar su muerte por estrangulamiento.

6.- Valerian Abakovsky: diseñó un pintoresco carromato sobre rieles propulsado, por un motor de avión. Viajó desde Moscú a Tula de manera exitosa, al volver debieron pasarse con el Vodka porque descarriló muriendo en el accidente todos sus tripulantes, Valerian incluido.


5.- Perillo: inventor que vivió allá por el V a. C. y creó el Toro de bronce. El animal estaba hueco y en su interior cabía una persona. Persona y artilugio se colocaban a las brasas, llegando a alcanzar los 400º, confundiéndose los gemidos de dolor con el bramido de un toro. Su genialidad fue recompensada por el rey Agrigento Falalaris, al cual intentaba vendérsela, con un billete en el viaje inaugural del cabestro.


4.- Horacio Lawson Humley: creó para el bando confederado un submarino con propulsión manual. En la primera prueba una ola producida por un barco que pasaba cerca mató a cinco de sus tripulantes al colarse por la escotilla abierta, en el segundo viaje hubo más suerte y el propio Horacio iba dentro cuando el sumergible se hundió definitivamente. Seguro que los marinos que formaban parte de la partida para el tercer viaje se alegraron enormemente.


3.- Wan Hu: Los chinos nos comen! nos comen! y a este puede que se lo comieran también o por lo menos fue inhalado por los presentes aquella soleada mañana del siglo XV en la China de la dinastía Ming. Este avispado funcionario de la corte fundó el primer programa espacial chino, consistente en una silla de madera propulsada por 47 ¨cobetes¨. Pero no creáis que era sólo imbécil, no pensó en esta odisea como un viaje sólo de ida a las estrellas, para asegurar el regreso dotó a la silla de dos cometas que le permitirían mantenerse o descender con suavidad. Nunca sabremos si arrebató el puesto a Yuri Gagarin o si se encuentra en un futuro cercano tomando una hamburguesa con Marty Mcfly, ya que cuando el humo de la explosión inicial se disipó no quedaba nada de la silla ni de su inventor.


2.- Franz Reitchelt: El 4 de Febrero de 1912 murió este sastre francés al saltar desde la Torre Eiffel para probar su invento, una suerte de paracaídas. Aunque había convencido a las autoridades de que lo probaría con un maniquí en el último momento decidió que nadie mejor que el mismo (los maniquíes eran caros y gente la hay a patadas) para probar su invento. Falló y cayó al vacío.


1.- Jimi Heselden: Propietario (que no inventor) de Segway, ese infernal artefacto en el que se pasean ejecutivos y policías de playa, murió en un accidente con uno de sus artilugios al caer por un barranco en el norte de Inglaterra. Eso te pasa por desarrollar y vender  un vehículo que acelera cuando te duermes.


Bonus: La pared de la gloria te espera amigo: un joven Vietnamita casi muere electrocutado al probar en el río su flamante invento; una caña de pescar eléctrica. El artilugio consistía en una caña de metal conectada a un generador eléctrico. Sus conocimientos de electricidad debían estar algo verdes cuando emocionado y con el agua hasta las rodillas decidió coger la caña todavía conectada. Afortunadamente para el pobre diablo no tenía dinero para comprar un trípode ni le quedaba genio para inventar uno, así que llamó a su cuñado para que sujetara la cámara, hecho que acabó por salvarle la vida, aunque tras ver el vídeo tampoco es que se apurase mucho en socorrerlo.


6 comentarios:

  1. Antes de que salte cual resorte nuestro amigo y como no podre contestarle a tiempo, con la consiguiente perdida de interés y violencia diré que:
    Se que la historia de Wan no está demostrada, pero como tampoco se ha demostrado que sea falsa (por la falta de datos) me la creo y la defendere a muerte con la razón que me otorgan las dos joyas de mi corona.

    ResponderEliminar
  2. Faraday no murió? es un zombie?

    ResponderEliminar
  3. Me he partido el culo, y he aprendido a la vez. Deberíamos fijarnos en el gran Gran GRAN Brusete. Genial.

    ResponderEliminar
  4. Ya lo decia mi abuelo: Pa ver cosas, estar vivo.
    O ese otro dicho popular: En verano hay que llevar boina porque si no te se frie el celebro y haces munchas tontás!
    Genial post!!

    ResponderEliminar
  5. Excelente... (lo habéis leído con voz de Sr. Burns, reconocedlo)

    ResponderEliminar