viernes, 8 de noviembre de 2013

Antes de Halloween está la Orillica del Quijal.

Posiblemente, desconozcan que en esta bendita tierra, el culto a las benditas Ánimas del Purgatorio tiene más recorrido y tradición que en la de esos que nos quieren meter halloween por el hocico. Tradiciones, desde la música, en donde las Campanas de Auroros cantan en los distintos cementerios en memoria de los que ya no están, en especial por sus hermanos, pasando por el teatro, con el Tenorio y terminando por la gastronomía y esos manjares que son el arrope, el calabazate, las gachas dulces, los huesos de santo, los buñuelos de viento y los tostones.

Pero si la gente no lo sabe, en el callejero murciano, en concreto en el lateral de la Iglesia de San Bartolomé-Santa María, se encuentra un azulejo en hornacina, (no estaría mal que las autoridades le dieran un repasico), con el siguiente lema: "A las benditas ánimas no te pese hacer bien, que sabe Dios si serás mañana ánima también". Es una muestra clara de la relevancia en la sociedad murciana del culto a los difuntos, demostrable con la existencia de varias cofradías de ánimas, que se extinguieron en el tiempo.

Luego están las flores en Las Flores y Santa Catalina. Flores para los difuntos, llevadas por familias enteras a los cementerios, en los que pasan al pie del panteón, fosa o nicho, hasta el día entero. Es sin duda un homenaje al que no está.
En la huerta de Murcia, por estas fechas los zagalicos salían a la calle a pedir por las casas o por el carril (a esto lo llamaban pedir la orillica del quijal). Los huertanos les obsequiaban con frutos secos o tostones que los chavales guardaban en un pañuelo.
La noche de los Santos cuando oscurecía los chiquillos se escondían por los carriles y asustaban a los viandantes; con ayuda de calabazas y con una mariposa (vela) dentro, aterrorizaban a la gente porque estos se creían que eran las ánimas que regresaban a sus casas en la noche de difuntos y esto provocaba la risa de los chicos.
Mi abuela me contaba que la noche de difuntos en la casas de la huerta se cambiaban las sábanas porque los difuntos regresaban a su casa .Todo esto acompañado de los cánticos de los auroros, hacía de ésta una noche muy especial.
Como veis, el halloween ya existía por toda la huerta hace ya mucho tiempo y todo está inventado.

Extraído de la web.

PD: Perdemos las referencias, y aunque lo sabemos, no tenemos en cuenta que los americanos tienen muchas cosas, pero una no: historia.
Todas las tradiciones que tienen han llegado de Europa, y ahora regresan como si aquí jamás hubieran existido. ¿Por qué? Porque nosotros, que sí tenemos Historia, renegamos de ella (pasivamente, bien es cierto). Es mucho más fácil ver series en la tele y comprar productos en los chinos.

5 comentarios:

  1. Esa reflexión final me recuerda a lo que dice Perez-Reverte, ese escritor al que amas xD

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  2. Me parece justo. Ese comentario que haces pone a cada uno en su sitio.

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  3. Me parece justo. Ese comentario que haces pone a cada uno en su sitio.

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  4. Ouyeah! en Galicia también tenían una fiesta similar antes de que los Padres Fundadores se hicieran pajas siquiera.

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